Descripción del proyecto

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La evolución de la Argentina

2016, Buenos Aires, Mardulce.

Una serie de ensayos interconectados sobre el camino de un país que enfrenta sus dificultades de modo nuevo. Ideas poco convencionales sobre temas currentes: el poder, la política, la historia, el pensamiento, el futuro, los valores. Una perspectiva que busca ella misma evolucionar para estar a la altura de una realidad que se abre paso.

Párrafos del Libro

“Si uno cree que la política es lucha centra su mirada en el enemigo. Necesita enemigos para alimentar su estructura de sentido, ordena el mundo estableciendo esos personajes básicos: los buenos (nosotros, los que padecemos), los malos (responsables de nuestro padecimiento). La tarea es enfrentar y vencer a aquellos de los que provienen nuestros problemas. El día se organiza a partir del odio o del resentimiento, las horas pasan inventando trampas o trucos para debilitar a los detestados. Detestar es la emoción combustible, el motor de esta visión, y la política la pantalla social en la que se logra proyectar esa emoción íntima dándole un sentido y objetivo valioso, que además permite actuar.

Si uno cree en cambio que la política es una forma de implementar el desarrollo, trata de organizar situaciones para que los recursos puedan aprovecharse de la mejor manera posible. Busca gestionar para optimizar resultados. Quiere que la mayor parte de las personas disfruten de la mejor situación que el talento organizativo permita alcanzar. Talento organizativo: también se le llama capacidad de gestión, lograr que las ideas se plasmen, tener muñeca de trato humano y facilidad de diseño, visión, conocimiento, amor invertido en las formas concretas del mundo para meterse en ellas y operar”.

“Hay implícita en esta revolución de la sensatez un mayor conocimiento de la realidad natural de la experiencia humana, y un gran deseo de florecimiento. La revolución de la sensatez expresa confianza en las posibilidades de nuestra acción, nos sabe personas capaces y valiosas, y no desestima la construcción de un acuerdo que permita el crecimiento.

La sensatez pasa por saber que lo que podemos lograr como país depende enteramente de nosotros, y que el diablo no existe, es decir, que no hay fuerzas oscuras ocupando la escena, que se trata a lo sumo de nuestras propias incapacidades proyectadas como fantasmas justificatorios”.