Descripción del proyecto

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Ganas de vivir

La filosofía del entusiasmo, 2010, Buenos Aires, Editorial Sudamericana.

Ganas de vivir propone una posición vital  positiva e inteligente. Un texto cargado de perspectivas para fortalecer el desarrollo propio y ajeno, un libro amistoso que busca meterse en al vida concreta para producir orientación y favorecer el autoconocimiento  Estructurado a partir de una serie de formulaciones o premisas que tratan de asuntos básicos de la existencia intenta esclarecer algunas de esas cuestiones elementales que nos afectan a todos. Ideas que tratan de abordar la vida real.

Párrafos del libro

“Lo problemático es parte de lo real, y no algo que no debiera existir. También podríamos decirlo así: la vida normal no existe, siempre están pasando cosas. El famoso en todas partes se cuecen habas. ¿Qué estupidez congénita nos hace creer en la existencia de una realidad en la que “estas cosas no pasan”, cuando lo cierto es que “estas cosas”, las que resumiremos como problemáticas, están pasando todo el tiempo? Será nuestro deseo de poder instalarnos algún día en un continuo domado, en un pasar sin conflicto, de modo de poder limitar el gasto de energía en batallas, la ilusión de lograr un avance sin obstáculos, pero… bien pensado, más allá de que un mundo sin conflictos es sólo una idea y jamás una realidad, en relación con el crecimiento,  ¿sería esto posible? Crecer, en potencia o en maduración, sucede gracias a la presencia de problemas. O tal vez sería más exacto decir: el crecimiento se expresa generando problemas. Y atravesándolos, y saliendo, crecidos, por el otro lado”.

“¿Qué te autoriza a hacer algo? El deseo de hacerlo. Con esa notable facilidad que tenemos para actuar en contra de nosotros mismos, muchas veces usamos el truco de buscar profundamente la legitimidad de alguno de nuestros proyectos o desarrollos. Es frecuente que uno indague sobre sí mismo si es o no es algo, si tal querer corresponde o no, desenfocando completamente la pregunta de su verdadero objetivo. Lo único que legitima un proyecto es las ganas de hacerlo. Después, el proyecto podrá ser mejor o peor, necesitar procesos o no, pero no es necesario otear en el horizonte una legitimidad lejana y siempre insuficiente. La pregunta por la legitimidad es todavía una instancia quieta, la respuesta del deseo es movimiento. A la pregunta por la legitimidad se responde con la consistencia de la acción”.