Descripción del proyecto

alejandro-rozitchner-libro-bienvenidos-a-mi

Bienvenidos a mi

2003, Buenos Aires, Editorial Sudamericana.

Esta novela no es exactamente una novela porque es un diario personal, real, llevado por mí durante dos meses. Se lee como se toma un vaso de agua, con total fluidez y naturalidad. No hay nada especial en ella, salvo su estar pegado a una vida contada con inocencia y humor, siguiéndole la pista a las ideas que surgen de la observación de lo más concreto y banal. Suelo decir que es mi libro más querido y tal vez sea cierto!

Párrafos del libro

“Parado en la barrera de Juramento, antes de Arribeños. Fábrica de pastas caseras “La reina de Belgrano”. Qué reina con buena onda, poner una casa de pastas en vez de dedicarse al vicio y la frivolidad. Bueno, tal vez sea una reina que lea la revista Caras, pero si hace ravioles y ñoquis puede perdonársele.

Me cuesta creer en las infancias felices, pero es obvio que deben existir. Es el credo melancólico que brota de mi, un credo que solemos creer universal y realista, pero que no lo es. Un credo que se sostiene con cierta ceguera y se apoya en la explotación de los aspectos personales o sociales más tristes. Que los hay, pero no está dicho que deban primar.

La idea del credo melancólico me parece buena. Es una fe, una militancia que se disfraza de simple verdad. Es la creencia en que la verdad del mundo, el momento más real y valioso, es el dolor. Que el rey de la vida es el sufrimiento. Es la mera neurosis, el miedo de vivir, de tener que hacer algo con la intensidad inevitable, temor de dar el otro paso. Nadie dijo que vivir iba a ser fácil”.

“Los semáforos son eternos. La vida es un semáforo. Avenida Sarmiento, a la mañana casi mediodía, parece un Corot. Día nublado. Lluvioso.

Bajar del auto y cruzar Santa Fe fue una aventura, mínima, sintiendo el golpe frio del viento y la garúa.

La idea de que un adulto es lo que le crece a un chico en sí mismo, pero dejando su base viva, me gusta. Explica muchas cosas y me da tranquilidad para explayar mis partes. Como si en él, pero junto a él, el chico viera crecer ese árbol de la personalidad que es un adulto”.